Guía BK76 · Accesibilidad
Cocina para una persona mayor o usuaria de silla de ruedas
Respuesta breve: una buena cocina accesible no se crea con una sola medición. Hay que conocer al usuario, su alcance, hábitos, movilidad y actividades que realiza de forma autónoma.

Primero la persona, después los muebles
La estatura no basta para diseñar una cocina. Importan el alcance de los brazos, la fuerza de agarre, la capacidad de agacharse, la silla de ruedas utilizada, el lado dominante y si otras personas también usan la cocina. BK76 ha realizado cocinas para personas mayores y mobiliario para una persona usuaria de silla de ruedas: en estos proyectos el diálogo con quien los usa es fundamental.
Cinco áreas que comprobar
- Circulación: acceso libre, espacio para girar y ausencia de interferencias con frentes abiertos.
- Encimera de trabajo: altura adecuada, espacio para las piernas y recorrido de trabajo entre frigorífico, fregadero y placa.
- Almacenamiento: objetos de uso frecuente al alcance cómodo, cajones en lugar de estantes profundos y orden claro.
- Electrodomésticos: posición de horno, lavavajillas y frigorífico adaptada al usuario, sin alcances arriesgados.
- Manejo: tiradores, iluminación y mecanismos de apertura y cierre por presión o eléctricos que no requieran fuerza excesiva.
Las soluciones deben probarse
Conviene simular la posición de encimera y electrodomésticos antes de fabricar. El usuario debe comprobar si alcanza las zonas previstas, si puertas y cajones bloquean el paso y si puede apoyar recipientes calientes de forma segura. Si la cocina la usan varias personas, puede combinar zonas a distintas alturas.
¿Qué comunicar al fabricante?
Además de planta y medidas, necesitamos información sobre movilidad, modelo de silla de ruedas u otras ayudas, alcance del usuario, electrodomésticos y actividades más frecuentes. Conviene que el usuario participe en las reuniones de diseño y que no se decida solo en su nombre.
